El colapso perpetuo

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Retrasos en la apertura de las nuevas prisiones | UGT teme que los recortes afecten al personal que trabaja con más de 10.000 internos.

La Modelo tiene los días contados, pero es difícil asegurar cuántos. Tras el cambio de Govern, desde la Conselleria de Justícia no hay confirmación sobre cuándo el centro penitenciario de la Zona Franca podrá reemplazar a la histórica prisión del Eixample.

En la legislatura pasada se llegó a afirmar que en algún momento del 2013 esta nueva cárcel entraría en funciones. A día de hoy, tan sólo se especula con que las obras podrían empezar el año que viene, lo que significaría una demora.

No es la única. La consellera de Justícia, Pilar Fernández Bozal, en su primera comparecencia en el Parlament reconoció a mediados de mes que el nuevo centro de Puig de les Basses (Figueres) aún no está operativo, y posiblemente su apertura se producirá a lo largo del año que viene y no a principios de éste, como prometió el anterior Ejecutivo.

Además, fuentes de Justícia aseguran que la prisión de Tàrrega -que, como la de la Zona Franca, ya ha sido adjudicada- no tiene fecha para su entrada en funciomiento, mientras que el centro de mujeres de El Catllar (Tarragona) está pendiente de la construcción de una depuradora.

Estos retrasos son sólo uno de los factores que están convirtiendo la sobreocupación en un problema endémico de las prisiones catalanas. A ellos, hay que sumar la estabilización del número de internos, muy por encima de las plazas disponibles, y los ajustes que puedan suponer los recortes presupuestarios del Govern de CiU.

La sobreocupación no es nueva. Según datos de Justícia, la población reclusa ha aumentado un 42% en los últimos seis años. Un incremento que se ha intentado paliar con la construcción de varios centros penitenciarios (tres desde 2007), pero que no se ha conseguido mitigar. Según cifras de enero, la población reclusa es de 10.513 personas (8.675 sin contar los de régimen abierto), número muy superior a las plazas disponibles (7.673), lo que sitúa la ocupación en un 113,06%.

“Con la situación actual se podrían repetir sucesos como el motín de Quatre Camins de 2007″, alerta el portavoz de prisiones de UGT, Xavier Martínez. El retraso en la entrega de estos centros no es la única preocupación para el sindicato mayoritario en el sector, que también teme el posible recorte del personal interino de las cárceles y la congelación de nuevas oposiciones.

Sin embargo, desde Justícia aseguran que no se han planteado recortes de personal. En una línea similar, la portavoz socialista en la comisión de Justícia en el Parlament, Agnès Pardell, no cree que los ajustes se enfoquen en esa línea. “Frenarán equipamientos que con el anterior Govern hubieran abierto en el plazo previsto”.

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