- EFE
El representante de la Secretaría de Servicios Penitenciarios de la Generalitat, Jaume Martín-Barberán, ha pedido hoy que la Ley de Extranjería pueda hacer excepciones con reclusos extranjeros con buenos informes para evitar su expulsión y que puedan concluir su reinserción.
“El problema es la dificultad que comporta la Ley de Extranjería, que no les da ninguna opción una vez cumplida la condena”, ha dicho a Efe el representante de la Generalitat, por lo que “nos encontramos en un callejón sin salida”, añadió.
Martín-Barberán ha participado hoy en Estrasburgo en la 16ª Conferencia de directores de administración penitenciaria, con una ponencia sobre los extranjeros en las prisiones catalanas, que suman unos 5.000, el 45 % de la población reclusa.
Para Martín-Barberan, la enseñanza del castellano y el catalán, y la atención a las demandas médica, religiosa, educativa y laboral “han hecho que no existan diferencias en los derechos de los presos por razón de su origen”.
“La gente se sorprendería de los resultados obtenidos”, ha dicho el representante de la Generalitat, quien ha afirmado que la asistencia a talleres es superior entre los reclusos extranjeros, cuyos expedientes disciplinarios no son peores que los de los españoles.
La conferencia, auspiciada por el Consejo de Europa, lleva por título “Trabajemos juntos para promover la reinserción social de los presos” y pretende reforzar los valores de dignidad y respeto hacia la población reclusa en Europa.
Más de un centenar de responsables penitenciarios de los 47 Estados miembros de esta organización paneuropea cambiarán experiencias sobre las buenas prácticas en política penitenciaria, en materia de mujeres, sanidad, educación, menores o extranjeros.
La conferencia abordará cuestiones como la “dificultad” del trabajo en las prisiones y lo “difícil” que resulta justificar ante la opinión pública los gastos suplementarios en el ámbito penitenciario en contraste con otros en sectores como el sanitario.
La reunión también estudiará la resolución de la Conferencia de ministros de Justicia celebrada hace un año en Estambul (Turquía) que invitó a reforzar el marco legal europeo en materia de las condiciones de los detenidos y el trato a los presos.
Esa idea se podría convertir en los próximos años en un convenio europeo sobre buenas prácticas en materia de detención y en el régimen penitenciario.
El Consejo de Europa aprobó en 2006 las Reglas penitenciarias europeas, en cuyo articulado se dice que “la vida en la prisión se ajustará tanto como sea posible a los aspectos positivos de la vida fuera de la prisión”.






