El TS rebaja la pena a un funcionario de prisiones condenado por abusar de una interna

Considera que la mujer accedió «libremente» a mantener relaciones sexuales con él, aunque fuera por una promesa incumplida

N. VILLANUEVA / MADRID

Día 14/10/2011 – 19.31h abc.es

El Tribunal Supremo ha rebajado de seis a cuatro años de cárcel la pena de un funcionario de Prisiones condenado como autor de sendos delitos de abuso continuado de autoridad y abusos sexuales sobre una interna del módulo de mujeres de Alcalá de Henares. A diferencia de la Audiencia Provincial de Madrid, la Sala Segunda del alto Tribunal considera que la mujer con la que el funcionario mantuvo relaciones sexuales lo hizo «libremente» y estuvo en su mano «acceder o no» a la solicitud. En este sentido, los magistrados no aprecian que el hombre se prevaliera «de una superioridad» para conseguir su propósito, a pesar de que el funcionario le prometiera un puesto remunerado en el economato de la prisión si mantenía relaciones sexuales con él. Según la Sala, la mujer, que cumplía una condena de nueve años por un delito contra la salud pública, «no estuvo constreñida a ningún condicionamiento que le empujara a ceder a las apetencias sexuales del acusado. Si lo hizo por una promesa incumplida, tal circunstancia no convierte la relación sexual en delictiva», pues el engaño sólo opera en menores de 16 años.

Otra interna, como intermediaria

Los hechos se remontan a entre finales de junio y julio de 2006, cuando, tras hablar comentarle otra interna (condenada como cooperadora necesaria del abuso sexual) que el funcionario de Prisiones le daría un puesto de trabajo en la cárcel si mantenía relaciones con él, la víctima, F.V., accedió. Su compañera le acompañó al economato, donde esperaba J.L.C., por aquel entonces jefe de mantenimiento de la prisión. Fue la primera, quien junto con el funcionario también recurrió ante el Supremo la condena, la que primero desabrochó el pantalón a J.L.C. «y empezó a hacerle una felación» y le pidió a la otra interna que también participase. «Al responderle que no, J.M.C. le volvió a decir que si quería el destino. Acto seguido, se bajó el pantalón y las bragas a F.V. y le penetró por vía vaginal, accediendo esta última a la relación sexual ante la promesa de un puesto de trabajo». Después de ese encuentro, el funcionario de Prisiones persiguió a la interna «en varias ocasiones» para que volvieran a mantener relaciones sexuales, a lo que F.V. se negó, al tiempo que «le pidió que la dejara tranquila». Tras relatar la interna este episodio en privado a compañeros del condenado, en abril de 2007 terminó por remitir una carta al juez de Vigilancia Penitenciaria en la que denunciaba los hechos descritos.

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