El Síndic de Greuges pide cámaras de videovigilancia en los centros penitenciarios y en los furgones policiales

BARCELONA, 27 (EUROPA PRESS)

El Síndic de Greuges de Catalunya, Rafael Ribó, ha reclamado este martes en el Parlament que se instalen cámaras de videovigilancia en las prisiones y los furgones policiales para “proteger los derechos individuales y garantizar la seguridad de los internos y de los profesionales”.

Aunque ha reconocido que las prisiones nuevas han seguido sus recomendaciones y ya cuentan con cámaras al igual que han hecho en las comisaría de los Mossos d’Esquadra, ha recordado que no sucede lo mismo con los centros penitenciarios antiguos –sobre todo en las celdas de cacheo– ni con los vehículos de traslado de detenidos.

Según Ribó, en la actualidad el número y la disposición de cámaras en las prisiones son insuficientes y no cubren todos los espacios de interacción: “Es importante que se graben las imágenes y también la voz porque es la mejor prueba cuando hay quejas e indicios de maltratos”, ha explicado el síndic.

Lo ha manifestado Ribó después de entregar a la presidenta del Parlament, Núria de Gispert, el Informe Anual de la Autoridad Catalana de Prevención de la Tortura, un documento que recoge 22 recomendaciones que se hará extensivo a la ONU y a los 17 centros que han visitado sin previo aviso para recabar información, entre ellos prisiones, centros de menores, comisarías y psiquiátricos.

Desde la Autoridad Catalana de Prevención de la Tortura, también se ha recomendado que los funcionarios de prisiones llevan su número profesional de identificación visible, que se reduzca al máximo el tiempo de aislamiento, y que se cree un cuerpo de funcionarios específicos en el ámbito de la justicia juvenil.

Por lo que se refiere a las comisarías locales, solicita que las detenciones se informen de forma “inmediata” al Colegio de Abogados para garantizar la asistencia letrada del detenido desde el primer momento.

Asimismo, Ribó también propone que el tiempo en el que los menores están en la zona de detención de la Ciutat de la Justicia tiene que ser “el mínimo imprescindible para realizar la identificación y la formalización de las actuaciones judiciales y policiales oportunas”.

La función del Síndic es la de recomendar mejoras para evitar posibles maltratos a partir de las denuncias que recibe la institución que representa, por lo que Ribó ha destacado el “desgaste manifiesto” de la comisaría de Les Corts por el número de detenidos que acumula, ya que, según ha dicho, tendrían que mejorarse las condiciones de higiene y alimentación.

CIEs BLINDADOS

Aunque la ley del Síndic lo prevé, la Autoritat no tiene acceso a la información sobre los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) porque dependen del Estado, por lo que Ribó trabaja en la redacción de un convenio con el Defensor del Pueblo para que se solucione esta situación de opacidad.

“Hemos recibido quejas de cuando hubieron huelgas de hambre o la muerte de algún interno. Entonces nos dirigimos a la Delegación del Gobierno –de quien dependen los CIE– y obtuvimos un silencio absoluto por respuesta”, ha sentenciado.

Ha puntualizado que había “condiciones para intervenir” por las quejas que les han llegado como la alimentación deficiente, la acumulación de extranjeros o las deficiencias sanitarias, si bien no se han podido realizar visitas para comprobarlo.

Con todo, Ribó ha advertido que se tiene que actuar para evitar que los CIE se conviertan “en auténticos centros penitenciarios sin tener esta condición ni calificación”.

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