Desprivatizar el catering de la prisión ahorraría hasta 150.000 euros al mes

Lleida – Mireia González 2012-03-03

Un gasto innecesario y de una obscenidad intolerable. Así califican los responsables del sindicato CSI·F Presons el sobrecoste de 12 millones de euros mensuales que supone para las prisiones catalanas mantener un servicio externo de cátering para los internos. En este sentido, sólo desprivatizar el servicio de comedor del Centre Penitenciari de Ponent permitiría ahorrar hasta 150.000 euros al mes.

Los funcionarios de prisiones, que han sido calificados como “insolidarios” por sus protestas contra unos recortes que finalmente han aceptado y que merman sus salarios entre un 20 y un 30%, opinan que si hay que ajustarse el cinturón es mejor hacerlo con planificación y un poco de inteligencia. Por eso, desde el sindicato CSI·F Presons han analizado el sobrecoste que supone para la administración externalizar servicios que se podrían asumir internamente, ahorrando millones de euros en gastos mensuales. Entre ellos, el de cocina.

Actualmente, sólo hay tres centros penitenciarios catalanes en los que la administración gestiona directamente el servicio de alimentación: la Modelo de Barcelona, el Centre Penitenciari de Tarragona y el de Girona. El gasto medio en comida por interno en estos centros es de entre 3,72 y 4,68 euros diarios. En el resto de prisiones, incluida la de Ponent, este servicio está en manos privadas y el coste mínimo por interno es de 10 euros al día, más del doble.

Contrariamente a lo que cabría esperar por la diferencia de precio, los trabajadores de las prisiones denuncian que la calidad de la comida de los servicios externos es inferior y que así lo manifiestan las reiteradas quejas expresadas por los internos. Además, “en todos los establecimientos penitenciarios las instalaciones de las cocinas son propiedad de la administración, los gastos de luz, gas, etc, son también de la administración y los trabajadores son internos de los centros”.

En Lleida, los servicios como el de cocina se empezaron a externalizar a principios de los años 90 y ya en aquel entonces los funcionarios de Ponent se quejaron porque el coste del servicio se doblaba mientras que la calidad caía. Así lo recordaba ayer el responsable de CSI·F Presons Lleida, Modesto Berciano, que admitió que tampoco entonces obtuvieron una explicación razonable que justificara esta externalización del servicio. Sólo en Lleida el gasto extra de este servicio de cocina es de 150.000 euros al mes, 12 millones de euros mensuales en toda Catalunya.

Pero hay otros servicios externalizados en Ponent, como los de mantenimiento, limpieza, lavandería o medicamentos. El sinsentido llega hasta tal punto que, pese a tener toda la maquinaria necesaria en la prisión, el servicio de lavandería se deriva a una empresa de Barcelona que cuesta 62.000 euros mensuales. “El coste de lavar las sábanas en la prisión de Ponent sería el del agua y el detergente”, señalaba Berciano.

Según CSI·F Presons, con todo este sobrecoste a nivel de toda Catalunya se podrían contratar a 250 funcionarios y no haría falta recortar el salario de los colectivos de tratamiento “con la consecuente pérdida de la aplicación de programas de rehabilitación”. La semana que viene empezarán los contactos para llevar sus denuncias al Parlament.

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