Catalunya tiene dos cárceles terminadas que no puede inaugurar por falta de dinero

  • Tanto la prision de Puis de les Basses (Figueras) como la El Catllar (Tarragona) cuestan más de un millón al mes sin estar abiertas.
  • La Generalitat ha cerrado las piscinas de dos centros y no abrirá las de los nuevos, ya que estima que cada una le cuesta 10.000 euros por temporada.

La cárcel de Puig de les Basses en Figueres está sin inaugurar por falta de fondos

La cárcel de Puig de les Basses en Figueres está sin inaugurar por falta de fondos

Catalunya es la única comunidad de España que tiene competencias en asuntos penitenciarios, pero esto provoca que los gastos se multipliquen por el número de centros y la población reclusa. La Generalitat inició hace años un proyecto para modernizar las prisiones catalanas y dos de las más modernas y con alta capacidad no han podido inaugurarse por falta de dinero. Se trata de Puig de les Basses en Figueres y Mas de Enric en Tarragona. En concreto la cárcel Puig de les Basse de Figueras lleva terminada desde junio de 2011 y aún no tiene fecha de apertura, aunque el gobierno catalán anunció esta pasada semana que se estrenará en esta legislatura cuando la Generalitat apruebe los presupuestos.

El principal problema para la apertura de la nueva cárcel de Figueras es que, pese a estar las instalaciones finalizadas, no hay dinero para mantener los servicios que debe prestar. Tiene una capacidad para 750 reos y se construyó en dos años, entre 2008 y 2010, con una inversión de más de 100 millones de euros. Se calcula que el mantenimiento de la prisión cuando se abra será de dos de millones de euros al año.

El problema para la Generalitat es que aún estando cerradas y sin estrenar cada una de las prisiones les supone un millón de euros al mes por los derechos de superficie, una especie hipoteca que pagará durante varios años a la constructora, que asumió el coste de las obras. En el caso de la nueva cárcel de Figueras, la Generalitat deberá abonar a la constructora Ferrovial un millón de euros al mes durante los próximos 30 años.

Para el director general de Servicios Penitenciarios de la Generalitat, el tripartito erró a la hora de planificar la construcción de nuevas cárceles porque calcularon que en 2012 habría una población de 12.000 reclusos, y están en 10.700. Con una media de ocupación de las cárceles del 90 por ciento. Además, la crisis no ha causado un aumento de presos.

Cierre de piscinas

La crisis también ha hecho mella en las cárceles catalanas y en los últimos meses ha decidido cerrar las piscinas de los centros de Brians 2 (Sant Esteve Sesrovires) y Lledoners (Sant Joan de Vilatorrada) y pese a que ya están construidas no se pondrán en funcionamiento las piscinas de los centros penitenciarios del Puig de les Basses (Figueres) y El Catllar (Tarragona). Según las cifras de la Generalitat el coste de mantener cada una de las piscinas supera los 10.000 euros por temporada, además del salario de un socorrista en el trimestre del verano.

teinteresa.es

 

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