La trama de espías de Método 3 apunta al jefe de Prisiones

El juez suspende su declaración como testigo a la espera de un informe policial

El director de Prisiones niega en el Parlament que ordenara espiar a políticos

JESÚS GARCÍA Barcelona 31 MAY 2013 – 08:59 CET2

Xavier Martorell, durante la comparecencia ayer en el Parlament. / ALBERT GARCIA

La trama de espionaje político en Cataluña amenaza con cobrarse su primera víctima: Xavier Martorell, jefe de Prisiones de la Generalitat. El fiscal ha pedido al juez que investigue los encargos que Martorell hizo a la agencia de detectives Método 3 durante su etapa como jefe de seguridad del FC Barcelona. Según los correos electrónicos incautados en la sede de la agencia, el alto cargo facturó al Barça trabajos que nada tenían que ver con el club; por ejemplo, un informe sobre dos concejales de su mismo grupo municipal, CiU, en Sant Cugat (Barcelona).

La situación de Martorell al frente de Prisiones se vuelve cada día más insostenible. Ayer, tras un prolongado silencio, se vio forzado a dar explicaciones en el Parlamento autónomo. Todos los grupos de la oposición le pidieron que dimita. Martorell se limitó a afirmar que “nunca” ha ordenado investigar a políticos, pero admitió que contrató para el Barça los servicios de Método 3, en el epicentro de la supuesta trama de espionaje.

En julio de 2010, la líder del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, y Victoria Álvarez, exnovia de Jordi Pujol Ferrusola —hijo del expresidente catalán— almorzaron en el restaurante La Camarga. La reunión fue grabada, con micrófono oculto, por detectives de Método 3. El episodio, sin embargo, no se conoció hasta el pasado febrero.

La líder popular denunció los hechos y la investigación propició la detención del exdirector de Método 3, Francisco Marco, y registros en la sede. Los documentos hallados en esos registros han puesto en la picota a Martorell. Ante la sospecha de que se usaron fondos del club para otros fines, el abogado del Barça, Jorge Navarro, presentó una querella contra el exvicepresidente Ferran Soriano y el ex director general Joan Oliver. La entidad cree que los 2,5 millones que el club pagó a empresas de seguridad entre 2005 y 2009 no están justificados, ya que no hay rastro documental de los trabajos. De esa cantidad, 400.000 euros corresponden a trabajos encargados a Método 3, todos ellos en la etapa de Martorell en el Barça.

El club sospecha que 2,5 millones se usaron para fines ajenos a la entidad

Soriano y Oliver declararon ayer como imputados por apropiación indebida y revelación de secretos. El exvicepresidente, defendido por el abogado José Ángel González Franco, detalló que el club contrató un software para evitar fugas de información. El encargo no se puso por escrito, añadió, para evitar filtraciones. Oliver, por su parte, descargó la responsabilidad en Martorell y dijo que se limitó a firmar las facturas que le entregaba. El director de Prisiones debía declarar hoy como testigo. Pero el juez ha suspendido su citación para que la policía —que investiga la grabación a Sánchez Camacho y posee los documentos— coteje las facturas aportadas por el Barça con los trabajos hechos por Método 3.

ccaa.elpais.com

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