Justicia ha repatriado a un millar de presos extranjeros en dos años

Vida | 20/03/2014 – 14:03h

Barcelona, 20 mar (EFE).- Un millar de extranjeros “sin papeles” que cumplían condena en las cárceles catalanas ha sido repatriado a sus países de origen en los dos últimos años, lo que ha contribuido al descenso de la población penitenciaria, consolidado desde 2009.

El director general de Servicios Penitenciarios, Pere Soler, ha expuesto hoy en rueda de prensa el boletín estadístico de las cárceles catalanas del año 2013, que revela que la población reclusa ha descendido el 2,42% hasta situarse en los 9.818 presos, similar a los niveles de 2007.

Ese descenso es patente en la cárcel Modelo de Barcelona, la más masificada de Cataluña, donde el año pasado se cerró con 1.356 reclusos, la cifra más baja de los 14 últimos años, lo que ha permitido redistribuir la población reclusa en tres internos por celda, frente a los cuatro de años atrás.

Soler ha atribuido esa disminución a distintos factores, algunos demográficos y vinculados al descenso de los índices de delincuencia y otros relacionados con la política de prisiones del Departamento, como su apuesta por extender el modelo de régimen abierto y la aplicación de la circular de Extranjería aprobada en 2011 que permite repatriar a los presos “sin papeles” encarcelados.

Desde la aplicación de esa circular han sido 1.075 los internos repatriados, lo que se ha traducido en una tímida reducción del número de presos extranjeros en las cárceles catalanas, que a finales del año pasado se situó en 4.351 personas, un 44,3% de la población penitenciaria total.

Soler ha hecho una valoración “positiva” de la aplicación de la circular de extranjería, pero ha admitido la “paradoja” que ésta supone para el Departamento de Justicia, ya que ni la ley de Extranjería ni los mecanismos de expulsión dependen de la administración catalana.

En este sentido, ha lamentado que, por ejemplo, sea una obligación expulsar a extranjeros que han cumplido condena en cárceles catalanas y han seguido con éxito los programas de reinserción, por el hecho de carecer de permisos para residir en España.

El director general ha explicado que la consellería de Justicia ha iniciado contactos con los consulados para lograr su “implicación” en los casos de los presos “sin papeles”, facilitando su repatriación o su reinserción en el país de origen.

Otro de los factores que ha incidido en la reducción de presos en Cataluña es la potenciación del medio abierto: en 2013 se concedieron 1.205 libertades condicionales, 400 más que hace dos años, y 5.040 reclusos han podido disfrutar de permisos para prepararse para su vida en libertad.

Ello ha generado un aumento de las fugas de internos -188 de los reclusos no regresaron de un permiso, aunque a 111 de ellos se les detuvo después-, lo que para Soler supone un “riesgo necesario que hay que aceptar”, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una cifra “muy pequeña”.

Uno de los datos estadísticos que preocupa “mucho” a la consellería, según Soler, es el incremento de suicidios en las cárceles de Cataluña: en 2013 se contabilizaron once casos, frente a los cinco de 2012 y a los dos del año anterior.

Por ese motivo, la Dirección General de Prisiones ha revisado sus protocolos para la prevención de suicidios y ha emplazado al personal de régimen interior a estar más atento a las señales de alarma de los internos.

Según Soler, el año pasado disminuyeron las agresiones a funcionarios pero aumentaron las de internos y las autolesiones protagonizadas por reclusos.

Uno de los datos positivos de la estadística es el aumento de la población reclusa que participa en programas de tratamiento, que ha llegado al 96%, cinco puntos más que en 2012

lavanguardia.com

 

 

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