¿Qué hacemos con la cárcel?

Todos los partidos del Ayuntamiento coinciden en que el centro penitenciario abierto debe ser temporal. Sin embargo, no se ponen de acuerdo sobre qué uso debería darse al céntrico solar

Foto: Lluís Milián

Publicado: 20:52 – 06/09/2014

Adrián Muñoz

La comisaría de los Mossos d’Esquadra en Les Gavarres, el Banco de España o la antigua sede de la Autoritat Portuària son sólo algunos de los inmuebles de la ciudad que actualmente no tienen ningún uso definido. La falta de previsión (en algunos casos) y especialmente las dificultades económicas han condenado a estos y otros lugares a ser espacios que no pueden ser aprovechados por los tarraconenses.

La cárcel del centro de la ciudad no sufrirá, en principio, este contratiempo. Según estipula el Pla Director d’Equipaments Penitenciaris 2013-2020, cuando la nueva prisión de Mas d’Enric en el Catllar abra sus puertas (según la última previsión será en el segundo semestre de 2015), el actual presidio se convertirá en un centro penitenciario abierto. Su función será la de acoger a los internos que están acabando su condena y tan solo tienen que presentarse para dormir.

Sin embargo, al Ayuntamiento no le gusta la idea de tener un espacio de estas características en un lugar tan céntrico y con un amplio tránsito de turistas, por situarse al lado de El Corte Inglés. En este sentido, existe un acuerdo con el Govern (propietaria del edificio y del solar) para que el consistorio ceda un terreno. En este lugar (todavía no determinado) se ubicaría el centro penitenciario de día, liberando para esa función a la parcela situada en la calle República Argentina, que ocupa 11.000 metros cuadrados.

Una vez se suceda esta concatenación de hechos, el solar estará disponible. Todos los grupos municipales coinciden en que allí no se debería instalar de manera permanente un centro abierto. Sin embargo, no existe una postura unitaria sobre su uso.

El POUM manda

El teniente de alcalde de Seguretat Ciutadana i Territori, Carles Castillo, considera que «sería una pena que en ese sitio se pusiera un centro penitenciario abierto, que no necesita tantos metros cuadrados y no es algo que pueda aprovechar la ciudadanía». «Además», continúa, «el POUM marca que allí obligatoriamente tiene que destinarse una parte a espacios libres o zonas verdes».

Respecto a la cesión de un terreno municipal para ubicar el centro abierto, Castillo explica que todavía no hay ninguna propuesta en firme, si bien plantea que «un espacio adecuado sería el que ocupa actualmente la comisaría de los Mossos en les Gavarres, que está en desuso. Además, hay que tener en cuenta que ese solar ya fue una cesión del Ayuntamiento al Govern».

Por su parte, la portavoz del grupo municipal de CiU, Victòria Forns, señala que «ya llevábamos en nuestro programa electoral de 2011 la ubicación de los servicios centrales de la Generalitat y la creación de una zona verde que airease la zona. Pasado este tiempo, continuamos pensando que es una buena opción, ya que genera capitalidad y ahorro».

Y es que «la dispersión de los servicios públicos es contraproducente con una mejora en la atención de los ciudadanos. Y eso es algo que Tarragona necesita evidenciar para remarcar su capitalidad. En todo caso, «tenemos muy claro que tiene que ser un proceso participativo y que los vecinos puedan decir la suya desde el minuto uno».

Zona verde

Para el grupo municipal del PP, la transformación de este solar no es para nada trivial. De hecho, hace unas semanas enviaron un comunicado en el que pedían al Govern que los terrenos de la prisión «se destinen a una zona verde o a un equipamiento para los vecinos. No queremos ningún centro de internamiento ni ningún centro de día en ese lugar».

Los populares, de hecho, tampoco quieren que se destine el lugar para oficinas de la Generalitat porque «este espacio tiene que ser para la ciudad y sus habitantes. Pedimos que, por una vez, el Govern tenga sensibilidad con las peticiones de la ciudad y deje de gobernar desde un despacho de Barcelunya. Que piense también en los intereses de los tarraconenses».

Finalmente, la portavoz del grupo municipal de ICV, Arga Sentís, cree que lo que hay que evitar es «hacer propuestas estrella y generar debates que no llevan a ningún lado». Es por eso que «según el POUM, es un solar destinado a equipamientos. Se debería llevar a cabo un plan especial para determinar qué tipo de equipamientos hacen falta en esa zona y, a partir de ahí, tomar la decisión adecuada teniendo en cuenta la proyección de futuro, los déficits de la zona, etc».

Edificio catalogado

Sentís también recuerda que la cárcel «es un edificio catalogado como bien cultural de interés local, así que depende lo que se decida hacer, habrá que iniciar un proceso de descatalogación».

Finalmente, como reflexión final, la ecosocialista expone que «los políticos tendrían que escuchar más a los urbanistas. A la hora de tomar decisiones tan importantes que marcan el futuro de las zonas urbanas, es necesaria la opinión de un experto».

diaridetarragona.com

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