El temor a encerrarse con el ébola

Los sindicatos de prisiones exigen un protocolo específico contra la enfermedad

El Cuerpo Nacional de Policía elabora ya el eborrador de un plan de actuación

J. JIMÉNEZ GÁLVEZ Madrid 16 OCT 2014 – 21:16 CEST2

“Yo abro y cierro las celdas”. Antonio González, funcionario de prisiones en Alhaurín de la Torre (Málaga), vive en estado de alerta. Escucha, ve y lee sobre el ébola a diario, sobre la auxiliar de enfermería infectada en España, sobre el gabinete de expertos creado por el Gobierno para enfrentarse a la crisis y sobre la “falta de formación, información y medios” que había en los hospitales, como denunciaron los trabajadores del sistema de Salud madrileño. Por todo ello, él y sus compañeros observan con “preocupación” las “limitadas” medidas de prevención adoptadas en las cárceles, donde los sindicatos han exigido por escrito a Instituciones Penitenciarias la elaboración de un protocolo específico para enfrentarse a la enfermedad en este tipo de instalaciones. Un camino que ya han emprendido en la Policía, que ha elaborado un preborrador.

Las organizaciones de trabajadores de prisiones denuncian que solo cuentan con las “normas genéricas” elaboradas por Sanidad, fechada la última actualización el pasado 9 de octubre. Un documento que, en su opinión, resulta insuficiente para estos centros por sus características particulares: principalmente, la concentración de un gran grupo de personas en un espacio cerrado. “Todos los días se producen ingresos de internos que acaban de llegar de África, incluidos países donde la incidencia de la enfermedad es realmente alta”, recuerda Alberto Téllez, secretario de Salud Laboral del sindicato Acaip y empleado de Picassent, que añade: “Existen casos de personas que, en menos de 21 días [periodo de incubación del virus y a lo largo del cual se pueden presentar los primeros síntomas], pasa de llegar de fuera de España a estar encarcelado”.

Ese plazo de tiempo, precisamente, “asusta” a los funcionarios de prisiones, en boca de Antonio González, delegado también de UGT en la cárcel malagueña. Como resalta María Eugenia García, portavoz del mismo sindicato en la penitenciaría de Botafuegos (Algeciras, Cádiz), “no sabemos cómo actuar” ante un posible caso de ébola. Ella habla desde una de las instalaciones donde, por su posición geográfica, los sindicatos ponen la lupa. “Nosotros somos un centro de paso, con muchos internos procedentes de África, que vienen directamente de los calabozos de la Comisaría”, recalca la portavoz del colectivo. Entre otros, los presuntos patronos de las pateras que arriban a esta orilla del Estrecho.

“O, en Madrid, los que ingresan directamente desde Barajas tras cogerlos con droga”, apostilla Ángel Moreno, de CC OO. En plena crisis del ébola, los sindicatos se mueven ahora en un complicado filo, preocupados por exigir “suficientes” medidas de prevención en las cárceles —donde, además, denuncian que no cuenta con equipos de protección individual (EPI)— y evitar el “alarmismo”. Porque el miedo al contagio entre la población ya ha provocado, por ejemplo, que las peluquerías de Alcorcón se queden sin clientes. A una de ellas fue a depilarse la auxiliar de enfermería contagiada el 30 de septiembre, cuando todavía ignoraba que padecía la enfermedad.

“Pero es que nos deben dar unas pautas. No sabemos ni si, en el traslado en ambulancia de un posible caso de ébola, debe de ir acompañado en el vehículo por un funcionario. Porque en el protocolo genérico de Sanidad indica que debe ir solo”, subraya González, que indica que estas dudas ya las han trasladado sin éxito a Instituciones Penitenciarias. CC OO y Acaip también han exigido oficialmente unas directrices sobre cómo actuar. Por su parte, consultados por EL PAÍS, Instituciones Penitenciarias ha remitido al Ministerio de Sanidad, que no ha ofrecido una respuesta. Y, a su vez, los sindicatos recuerdan cómo se tuvo encerrados y en cuarentena durante horas a los internos y trabajadores del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche tras saltar las alarmas por un posible caso de ébola, que después resultó negativo.

Mientras tanto, en otros sectores dependientes de Interior se adoptan medidas. El subdirector general de Recursos Humanos del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) se reunió este miércoles con representantes de los agentes para presentarles un borrador de protocolo operativo para la gestión de casos sospechosos o confirmados de ébola, según han informado el Sindicato Unificado de Policía (SUP) y la Confederación Española de Policía (CEP).

Los colectivos de trabajadores del CNP confían en que se celebren charlas formativas y se refuercen los equipos de protección individual. Pero lamentan la tardanza en elaborar un plan de acción, puesto que no se ha confeccionado hasta después de la primera infección en España “cuando, en realidad, el riesgo existe desde el verano”. El SUP, a su vez, subraya que el borrador de este protocolo detalla cómo actuar en función de los diferentes escenarios: en la costa ante la llegada de pateras, puestos fronterizos de los aeropuertos, calabozos y CIE.

politica.elpais.com

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