La cárcel de Tarragona abre con polémica

Los sindicatos afirman que Justícia inaugura la nueva prisión por motivos electoralistas

GERMÁN GONZÁLEZ

ACTUALIZADO 24/11/201520:54

La nueva prisión de Mas Enric en El Catllar (Tarragona) que sustituye al antiguo centro de Tarragona abrió ayer sus puertas con el traslado de 180 presos de una cárcel a otra. De esta forma, el Departament de Justícia cumple una de sus apuestas de abrir esta prisión antes de finalizar el año tal y como está previsto en el Plan de Equipamientos Penitenciarios. Pese a esto, los sindicatos han calificado la inauguración de «electoralista» ya que consideran que los responsables del Govern han precipitado la apertura de una cárcel que no estará a pleno rendimiento hasta de aquí más de un año.

Juan Luis Escudero, responsable de CSIF Presons en Cataluña, afirmó que «las prisas siempre son malas consejeras y se han tenido que movilizar a más de 120 compañeros en comisiones de servicio para poder hacerse la foto antes de las elecciones». Además, destacó que no se han convocado oposiciones para dotar de personal la cárcel sino que «se han redistribuido efectivos de otros centros penitenciarios» en comisión de servicios. Por eso, «ha dejado grandes huecos en otras prisiones que ya estaban muy justas de personal como Lledoners, Brians 2 o Puig de les Basses».

Por su parte, Francesc López, coordinador Acaip Cataluña, afirmó que «la política económica del Departament de Justícia va encaminada exclusivamente a hacerse las fotos de apertura de nuevos centros o del cierre de la Modelo, a costa de la plantilla y sin pensar en el futuro, ni mucho menos en el servicio». Además, añadió que el traslado de ayer entrañó ciertos riesgos ya que es «inaceptable» que «los casi 200 internos tengan conocimiento del día exacto», aunque para Justícia «es más importante dar publicidad al traslado que la seguridad de los trabajadores».

CCOO realizó el pasado lunes una protesta en la cárcel de Lledoners para protestar por la falta de personal en este centro ya que consideran que hace falta cubrir unas 20 vacantes. También indicaron que en otras prisiones tienen esta misma problemática lo que pone en riesgo la seguridad de los funcionarios y de internos. El representante de Acaip destacó que sólo su sindicato «ha recurrido el concurso de traslados» a Mas Enric y añadió que el encierro de CCOO «con la autorización del directo, no es una medida de presión es una pantomima». Por eso reclamó una reunión de la Junta de Personal de Barcelona para que «todos los sindicatos preparemos medidas de presión efectivas».

Los sindicatos también criticaron el coste de las nuevas instalaciones. Escudero afirmó que en la cárcel hay techos de madera traídos de Australia, piscina olímpica «que no tiene ningún pueblo de alrededor» y aire acondicionado «en todas las salas de recreo de los internos». Además, indicó que «se han instalado cámaras y micrófono en las salas de cacheo», una medida que el sindicato ha denunciado «por atentar contra la intimidad del interno ya que tiene que quedarse totalmente desnudo mientras lo graba una cámara».

Los 180 internos que fueron trasladados ayer se han distribuido en cinco módulos: tres de hombres, uno de mujeres y otro de jóvenes. También han entrado en funcionamiento la enfermería así como la cocina, la panadería y el edificio formativo. Justícia indicó que el centro tendrá 286 trabajadores en su primera fase, en su mayoría provinientes de otras prisiones, y que las vacantes en estas cárceles se cubrirán con interinos. El próximo año se abrirán dos módulos más y en una tercera fase los dos restantes hasta que la cárcel cuente con unos 700 internos. También aumentará el número de trabajadores.

elmundo.es

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