El discretísimo estreno de la plazoleta provisional de la Model

El teatral derribo del Centro Abierto de reinserción, justo antes de las elecciones, contrasta con la apertura sin inauguración y con seis meses de retraso

El discretísimo estreno de la plazoleta provisional de la Model

El discretísimo estreno de la plazoleta provisional de la Model

Una plazoleta provisional ocupa el solar donde estaba el Centro Abierto anexo a la cárcel Model de Barcelona (Marc Arias – LVE)

MERITXELL M. PAUNÉ 31/03/2016 23:00 | Actualizado a 01/04/2016 16:49

Un último retén de obreros concluyó esta Semana Santa los retoques finales y retiró las vallas antes de irse. Quizá sin saberlo, estaban estrenando el primer espacio de uso público del recinto penitenciario de La Model, ahora que se cumplen 40 años de la primera promesa de cierre de la prisión del Eixample. La plazoleta provisional de la esquina Entença/Rosselló, presunto pistoletazo de salida para el derribo de la cárcel más antigua de Catalunya, ha abierto al barrio con total discreción y sin inauguración ni ceremonia alguna.

“La urbanización del espacio liberado finalizó el pasado martes 29 de marzo, cuando Parcs i Jardins terminó su trabajo, por lo tanto la ciudadanía ya puede disfrutar de este espacio”, confirman portavoces del Ayuntamiento de Barcelona. La plazoleta ha abierto sin los anunciados vinilos con fotografías históricas de la prisión a gran tamaño, que debían decorar el muro perpendicular a Rosselló. “Estamos trabajando con todos los agentes implicados con la voluntad que en este muro haya una intervención artística provisional para la recuperación de la memoria histórica del entorno”, responde el consistorio.

La nueva plaza tiene 1.215 m2 y está justo delante de la boca de metro de Entença (L5). Poco a poco los vecinos van haciendo suya la plaza, en especial jubilados que curiosean cómo ha quedado y los alumnos de la cercana escuela de cómic Joso durante la pausa del desayuno. Para lo que servirá seguro es para dotar de un espacio de espera más digno a las familias -a menudo con niños- que acuden a visitar a los presos los fines de semana y que actualmente deben hacer cola bajo el sol ante la gran portalada de Entença.

El derribo

La “liberación” de este espacio exigió un cierre muy apresurado del Centro Abierto, un edificio de tres plantas anexo a la cárcel pero independiente, con su propio patio interior y una puerta de acceso diferente. Atendía a unos 200 presos de tercer grado que sólo acudían a dormir y que de día podían hacer vida familiar, buscar trabajo –o ya trabajar, muchos de ellos– y seguir itinerarios formativos para la reinserción. No creaba problema alguno al vecindario. Fueron derivados a otros centros abiertos, principalmente a los de Wad Ras y Trinitat Vella, lo que levantó duras críticas entre los sindicatos de funcionarios penitenciarios.

El teatral y mediático inicio del derribo tuvo lugar el 27 de marzo de 2015, hace un año casi exacto, y la previsión entonces era inaugurar el nuevo “parque público” provisional en seis meses, con una inversión de 370.425 euros. El cambio de gobierno y la revisión del proyecto ralentizaron el inicio de las obras.

El diseño finalmente ejecutado es más sencillo el que se anunció hace un año. La urbanización consiste en la pavimentación semidura del solar –mitad arena, mitad hormigón–, jardineras y parterres con plantas, farolas nuevas, arbolado y media docena de bancos de madera. Algunos de los asientos llaman la atención porque carecen de apoyabrazos, un modelo que no se instalaba desde hacía años en Barcelona en aras del llamado ‘urbanismo preventivo’.

Una de las dos palmeras que presidían el patio del Centro Abierto ha sobrevivido a las obras, la otra ya estaba muy afectada por el picudo rojo y ha desaparecido. Para garantizar la seguridad se han instado cámaras de videovigilancia enfocadas a la plazoleta. También llama poderosamente la atención que sólo se haya pintado la medianera hasta la altura del primer piso, con un color beige claro que contrasta con el resto de pared, desconchadas y con manchas de humedad.

Una plazoleta provisional ocupa el solar donde estaba el Centro Abierto anexo a la cárcel Model de Barcelona

Una plazoleta provisional ocupa el solar donde estaba el Centro Abierto anexo a la cárcel Model de Barcelona (Meritxell M. Pauné – LVD)

Debería ser un ejemplo más del urbanismo provisional que ha ganado fuerza en Barcelona durante los dos últimos mandatos, con buenas experiencias como las hamacas de la plaza de las Glòries o los solares dinamizados por el Pla Buits. Sin embargo, la pequeña plazoleta de la Model –a falta de nombre oficial– tiene visos de resultar semipermanente, puesto que el cierre de la Model previsto para 2017 depende de la nueva prisión que debe construir la Generalitat en la Zona Franca y que no se ha iniciado todavía.

lavanguardia.com

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