Colau se acerca al sí de ERC a los presupuestos pero irrita a la CUP

El Ayuntamiento necesita, al menos, el voto a favor del PSC y los republicanos y la abstención de los anticapitalistas

JORDI MUMBRÚ

PABLO ESPONA

Barcelona 18 ABR 2016 – 17:06 CEST

Cárcel Modelo de Barcelona.

Cárcel Modelo de Barcelona. Massimiliano Minocri

El principio de acuerdo entre el Ayuntamiento de Barcelona y el Departamento de Justicia para desencallar el traslado de la prisión Modelo a la Zona Franca es una noticia más que esperada para los vecinos del Eixample y por la ciudad en general. Y también para la alcaldesa Ada Colau y las finanzas municipales. El acuerdo, que todavía se tiene que firmar pero que todo el mundo ya da por hecho, implica el sí de ERC a la modificación presupuestaria de 275 millones de euros que se votará en el Ayuntamiento de Barcelona el próximo lunes. Los republicanos piden este compromiso por escrito. Hacer llegar el metro a la Zona Franca y desencallar el traslado de la prisión Modelo eran las dos condiciones de los republicanos.

El acuerdo del traslado implica que el Ayuntamiento compre a la Generalitat por 8 millones de euros el solar que actualmente ocupa la prisión de jóvenes de la Trinitat. Con este dinero, la Generalitat empezará a construir la prisión de la Zona Franca, donde se tendrán que trasladar los 928 presos que hay en la Modelo. Después de este traslado, que todavía no tiene fecha, se empezarán a construir todos los equipamientos previstos en este solar. “El acuerdo comporta acabar con un perjuicio”, ha valorado Alfred Bosch. Además, el Ayuntamiento prevé construir pisos en el solar que comprará en la Trinitat.

Con el sí de los socialistas y de los republicanos, Colau necesitará el lunes el voto a favor de la CUP o, al menos, su abstención.

En rueda de prensa, los anticapitalistas han advertido que ninguna voz interna ha defendido hasta ahora que se facilite esta modificación presupuestaria. Más bien al contrario. La regidora Maria Rovira ha criticado que la CUP se siente “engañada” por las formas utilizadas durante las negociaciones, puesto que, según denuncian, en todos los puntos donde el Gobierno les dice que lo estudiará “a la letra pequeña nos dicen que no”. Rovira ha puesto sobre la mesa los principales escollos que habría que resolver antes de la votación: se oponen al mantenimiento del proyecto Open Camp, que convertirá una parte de Montjuïc en un parque temático virtual de deportes; exigen el compromiso del Ayuntamiento a desobedecer la LOMCE, y piden también una renta universal para todas las mujeres.

Esta semana formularán diferentes preguntas en las comisiones municipales. Las respuestas del Gobierno serán claves para acabar decantando la balanza hacia el sí, la abstención o el no.

ccaa.elpais.com

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