Condenan a un homicida por tirar por las escaleras a un trabajador de la cárcel de Figueres

El interno mordió y dio un puñetazo en la cara al funcionario antes de ir a su celda a cumplir una sanción

GERMÁN GONZÁLEZ Barcelona

16/06/2016 16:56

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Figueres ha condenado a Sayon Kouroma, de nacionalidad guineana, a ocho meses de prisión y multa de 400 euros por un delito de atentado a la autoridad. La sentencia indica que en septiembre de 2014 el condenado agredió a un funcionario de la cárcel Puig de les Basses en Figueres cuando éste le comunicó que debía meterse en su celda para cumplir una sanción impuesta por el centro.

“Lejos de obedecer y con el ánimo de mermar el principio de autoridad” el preso “se abalanzó contra el funcionario de prisiones, lo tiró por las escaleras, por donde cayeron juntos, le mordió y le propinó un puñetazo en la cara”, destaca la sentencia que detalla las lesiones en el ojo, la frente y el hombro que sufrió el trabajador penitenciario y por las que estuvo de baja 10 días. Por eso, el juzgado considera que debe recibir una indemnización de 600 euros.

Kouroma cumple una condena de 14 años de cárcel por homicidio ya que el Tribunal Supremo confirmó hace más de un año que la noche del 6 de septiembre de 2011 mató a su casero en una masía de Vilobí d’Onyar (Girona) golpeándolo en varias ocasiones con una barra de hierro. Pese a que la Audiencia de Girona consideró que era responsable de un delito de asesinato y debía cumplir 17 años de prisión pero el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) rebajó la pena hasta los 14 años, que luego confirmó el Supremo, por un homicidio con abuso de superioridad. El TSJC consideró que la víctima se había podido defender y por eso estimó parcialmente el recurso del condenado para rebajar la pena.

Después de la nueva condena por agresión a un funcionario de prisiones, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), considera que estas resoluciones judiciales “sirven de ejemplo para que otros presos se planteen agredir a los funcionarios y si, aun así, lo hacen sepan que dichas agresiones conllevan una pena”.

Además, el sindicato destaca que el juez ha tenido en cuenta una vieja reivindicación de los funcionarios de prisiones: ser considerados agentes de la autoridad. Por eso reclaman que se tramite como un delito de atentado cualquier agresión física o psicológica sufrida por un trabajador público durante el ejercicio de sus funciones.

elmundo.es

Esta entrada fue publicada en Noticias. Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.