Los presos de Catalunya tendrán videoconferencias con sus familiares

El sistema beneficiará a los reclusos cuyos parientes viven en otros lugares de España o en el extranjero

Justícia asegura que estos contactos con el exterior facilitan la reinserción social después de cumplir condena

Declaraciones del ‘conseller’ de Justícia, Carles Mundó, sobre el sistema de comunicación por videoconferencia entre reclusos y familiares. También hablan Arthur, el Diego y la Solange, internos del centro penitenciario de Puig de les Basses de Figueres.

ACN

RICARD FADRIQUE / VÍDEO: ACN

JESÚS G. ALBALAT

@jgalbalat

JUEVES, 7 DE JULIO DEL 2016 – 10:38 CEST

Iniciativa pionera en el España. Los presos de las cárceles catalanas podrán comunicarse con sus familias a través de videoconferencia a partir del próximo año. Esta opción está sobre todo dirigida a los internos que tienen parientes en el resto de España o en el extranjero, aunque también podrán recurrir a ella los reclusos que, por otros motivos, no pueden recibir ninguna visita en el centro penitenciario donde viven.

El proyecto prevé que los centros penitenciarios catalanes dispongan de más de 35 equipos de videoconferencias. Algunos ya están operativos. En total, se invertirán 212.000 euros este año y el próximo. De entrada, este sistema será posible en los centros educativos juveniles de Alzina, Can Llupià y El Segre, y en los centros penitenciarios de Mas Enric (Tarragona), Puig de les Basses (Figueres), Lledoners (Sant Joan de Vilatorrada) y Brians I (Sant Esteve de Sesrovires). Después se pretrende extende el sistema a toda Catalunya.

SIN MÓVILES

En las prisiones catalanas hay al año cerca de 175.000 visitas de familiares. A pesar de ello, el 30% de los internos que han pasado por ellas durante el último año y medio no han mantenido ningún tipo de comunicación presencial con sus parejas, hijos u otros parientes. Y más de la mitad de estos reclusos son de origen extranjero. Además, hay que tener en cuenta que estos internos no pueden utilizar móviles y solo se pueden comunicar a través de las cabinas telefónicas que hay en las cárceles, con un número limitado de llamadas y minutos semanales. La iniciativa cuenta con la colaboración de la oenegé Niños sin Barreras y se está trabajando para cerrar un acuerdo con Aldeas Infantiles.

Por ejemplo Solagne. Esta mujer es brasileña y desde hace tres años cumple condena a Catalunya. En todo este tiempo no ha visto ni una sola vez a su familia. “Estoy sola aquí, espero mi salida de prisión para poder volver a mi país para ver a mis tres hijos y los cinco nietos, a dos de los cuales no he visto nunca. Mi madre ha muerto y tampoco he podido ir a despedirme de ella, ni de mi tía”, explica.

Diego, de Colombia, está en una situación similar. Tiene familia repartida entre su país de origen y Canadá, desde donde una de sus hermanas viajó una vez hasta la prisión de Figueres para verlo. Es la única visita que ha tenido desde que hace 15 meses ingresó en la cárcel. “Mi hijo pregunta por mí y siempre le dan excusas”, ha explicado.

El ‘conseller’ de Justícia, Carles Mundó, ha subrayado este jueves durante una visita al centro penitenciario de Puig de les Basses, en Figueres, que las videoconferencias “humanizan las condiciones de vida de los internos con dificultades para comunicarse con su familia, especialmente sus hijos”. A la vez, ha destacado que el contacto de los condenados con el exterior es un “factor de éxito” para la reinserción social. “Los hijos y el resto de la familia pueden ser un estímulo para salir de la prisión y una ayuda clave para rehacer la vida una vez se acaba la condena. Por eso es tan importante que se pueda mantener el contacto”, ha dicho.

RELACIÓN ABOGADO-CLIENTE

La Conselleria de Justícia y el Consell de l’Advocacia Catalana, además, están trabajando para ampliar el uso de la videoconferencia para las comunicaciones entre los letrados y sus clientes encarcelados, para evitar el coste de los desplazamientos a las cárceles. Está previsto que a mediados del próximo año 9 de los 14 de colegios de abogados dispongan de esa opción tecnológica. En el 2015, ya se hizo una prueba piloto en la prisión de Quatre Camins con la colaboración de los colegios de abogados de Barcelona y Granollers.

elperiodico.com

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