Mundó y Forcadell prueban las futuras videoconferencias penitenciarias

07/07/2016 17:42

Figueres (Girona), 7 jul (EFE).- El conseller de Justicia, Carles Mundó, y la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, han visitado hoy la prisión Puig de les Basses de Figueres, donde han probado las videoconferencias a las que podrán acceder los internos de centros penitenciarios de Cataluña el próximo año.

Mundó y Forcadell han contactado con el presidente de la Audiencia de Girona, Fernando Lacaba, para comprobar el servicio que se ofrecerá en 2017 a quienes deseen conversar con sus familias y éstas residan en otras Comunidades Autónomas o en el extranjero.

Las videoconferencias se impulsarán después de la prueba piloto entre abogados y clientes encarcelados que ha conectado el Colegio de Abogados de Barcelona con el Centro Penitenciario Quatre Camins.

Carles Mundó ha destacado que la apuesta por esta tecnología “humanizará las condiciones de vida de los internos con dificultades para comunicarse con la familia, especialmente con sus hijos”.

Mundó ha remarcado que el contacto de los condenados con el exterior es “un factor de éxito” para su reinserción social, porque los lazos familiares pueden ser “un estímulo para salir de la prisión”.

Esta iniciativa, pionera en España, prevé que los centros penitenciarios dispongan de más de 35 equipos de videoconferencia en 2017, para lo que se invertirán 212.000 euros este año y el siguiente.

Inicialmente, las comunicaciones familiares serán posibles en los centros educativos L’Alzina, Can Llupià y El Segre y en las prisiones Mas d’Enric, Puig de les Basses, Lledoners y Brians 1.

El 30 por ciento de los internos de Cataluña no han mantenido ningún tipo de comunicación presencial con sus parejas, hijos u otra familia durante el último medio año y la mitad de ellos son extranjeros.

Carles Mundó se ha referido también durante esta visita a la fuga ayer de un preso del Puig de les Basses y le ha restado importancia por tratarse de lo que ha descrito como un caso “absolutamente excepcional”.

Mundó está convencido de que el recluso, cuando vuelva al centro penitenciario y vea que incorpora otro delito a su expediente y que ha perdido los beneficios obtenidos hasta el momento, lamentará la decisión que tomó. EFE

lavanguardia.com

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